VIBRA CON ÉL
Integrar artículos o juguetes eróticos es una fantasía muy común pero que para muchos implica dificultad para plateárselo a su pareja En general, proponer nuevas dinámicas o expresar fantasías, nos vulnera, nos sentimos frenados por una sensación -muy heredada de nuestra cultura sexofóbica. En especial las mujeres. Para nadie es secreto. Y hemos desarrollado una especie de capacidad femenina de ‘sin querer, queriendo’ integrar nuevos ingredientes a la cama. Y muchas hoy se mueren de curiosidad por experimentar con las vibraciones ; por sentir en piel propia, clítoris propio, las bondades de varias vibraciones por segundo como estímulo ideal para llegar al orgasmo de una manera certera y casi matemática. Una no puede dejar de pensar, ‘Claro, si unos dedos o lengua hábiles pueden llevarme a las estrellas y más allá del Nirvana, tengo que saber lo que haría un artefacto que multiplique el efecto’. Vaya, aquí el tema es que muchos, pero muchos hombres aún se sienten en competenc...