Surge de manera extraña. Porque durante el encuentro, al ritmo de los embates del pene no se perciben molestias. Todo fluye, sin embargo una vez que has orgasmado o llegado a la eyaculación (femenina, o masculina; recuerden que ambos eyaculamos), surge una especie de calambre o intenso dolor pélvico. Las causas parecen obedecer a muchos factores. 1. Inflamación del colon: Una vez que se dan las contracciones obvias de la respuesta orgásmica o el reflejo que se expresa (además de la oleada placentera) como contracciones vaginales, pélvicas y la vibración de la próstata, se genera presión en el colon y éste digamos ‘pelotea’ o recibe movimiento. 2. Tensión en el grupo muscular de la pelvis , incluidos los pubococcígeos o suelo pélvico porque el estrés suele concentrarse en ésta zona, no se diga si pasas mucho tiempo sentado. Al haber tal tensión, cuando te excitas y se envía sangre a esa zona y posteriormente se pone ‘a trabajar’, la sometes a esfuerzo, obvio va a provocarse d...